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Continúan robando plantas en Parque Chas.

Durante la madrugada del domingo dos extraños robaron un pequeño árbol que
yacía dentro de su maceta en el frente de un edificio de Parque Chas.

Según una testigo, dos jóvenes montados en moto habrían  sustraído el arbusto pasadas  las cuatro horas del ultimo domingo. El vegetal medía aproximadamente un metro y medio y el peso de la maceta y su tierra se acercaba a los quince kilos.
La dueña del inmueble, sito frente a la plaza Éxodo Jujeño del singular barrio porteño, había adquirido el árbol tres meses antes del lamentable hecho.
 “Cuando salí a hacer las compras casi me muero” - dijo Edelmira -. La mujer no podía creer que alguien quisiera robar su planta,  no sospecha de nadie y  no cree que se trate de algún tipo de venganza, tampoco se había enterado de los otros robos similares.
Según la damnificada el  vegetal no tenía ningún valor material pero su ausencia la afecta sentimentalmente. La señora no denunció lo sucedido porque cree que la policía no le prestaría atención a un robo de ese tipo.
  Los vecinos sostienen que no es la primera vez que alguien roba un árbol en el barrio. Se recuerdan unos doce casos similares en los últimos meses, podría existir cierta relación entre todos los hechos.
También fueron afectados por los “cuatreros botánicos” gran cantidad de jardines frontales, canteros y macetas  colocadas en  ventanas.
Estos peculiares  bandidos suelen usar palas para extraer la flora urbana, aunque en algunas ocasiones han cortado la base de los arbustos que se llevan, por lo que se sospecha que no les interesaría la continuidad de la vida del vegetal. Esta característica es la que provoca más intriga sobre quiénes y por que están cometiendo estos delitos.
Aparentemente es cada vez más común que se coloquen plantas en el frente de las casas de esta ciudad.
En algunos casos simplemente por  cuestiones ornamentales, y en otros por carencia de un ambiente apto para el crecimiento de los vegetales dentro del hogar.
  Son pocas las personas que previenen los posibles robos fijando las macetas a la vereda o usando receptáculos excesivamente pesados.
Algunos afectados ya se están organizando  para detener el accionar de estos delincuentes. Ahora, nuestros queridos verdes seres vivos indefensos, ya no son agredidos solo por el conocido habito de los canes por evacuar líquidos al pie de cualquier estructura inmóvil de base terrosa, también sufren la hostilidad de estos nuevos delincuentes.

Juliano Rizzo
20/03/2000